Los ojos se cierran y la desesperación comienza. Las ganas de abrir los ojos y poder respirar no pueden esperar. El aire se agota y la mente le cree a la intuición que el cerebro explotará, que este es el final y no habrá nada más.Mi último respiro, mis últimos segundos, sola inundada en la desesperación- es lo primero que pienso.
Abre los ojos por lo menos, será lo último que verás, intenta respirar que este será el último respiro, traga saliva que esta será la única que pasará por tu garganta y va acompañada de la angustia, la soledad y miedo, será mejor que lo cambies por tranquilidad… muere tranquila, intenta respirar. Es difícil, lo sé, lo siento, pero relájate y piensa en lo placentero que puede ser sentir la desesperación, no hay esperanza de que este no sea el fin, pero detente a sentirlo porque serán tus últimos momentos antes de tu muerte, donde no sabes si seguirás sintiendo o no habrá nada más.. ¿Tu mente se apaga? ¿Tu ser se separa? ¿Tu ser vive lo que deseaba?¿tu ser sufre?¿tu ser ve a los vivos?¿tu ser viaja donde siempre quiso? ¿Qué harás?- Logro escuchar que me dice una voz dentro de mí.
No lo sé- le respondo.
Tampoco lo sé yo pero estoy contigo, como no, si tú eres yo y yo soy tú… dos en una persona, no debes sentirte sola. Soy tu consuelo como siempre lo he sido, espero que la muerte no nos separe, porque podríamos ser dos nuevos seres que caen en el mundo, almas gemelas suelen llamarle. Si eso ocurriera, desearía encontrarte. Dime que si así fuera nos encontraríamos. Porque en esta vida tú has estado conmigo y yo contigo apoyándote, porque contigo me siendo útil. De tu actuar he actuado, de tus errores reflexionado y de tus gozos he sido aun más feliz.
Me estremezco y caen lágrimas. ¿Cómo olvidar esa voz? ¿Mi otro yo? ¿Mi Quién? Eso no importa, lo que importa es que te amo y siempre hemos estado juntas, desde que nací aunque de eso no tengo conciencia, mejor decir:”desde que tengo conciencia”. Deseo abrazarte, nadie más que tú puede sentirlo mejor, nadie me comprenderá mejor, con nadie podre compartir de la misma forma, porque compartimos un cuerpo y eso nos une...- digo emocionada.
Nos ata- le escucho decir y agrega- Querida, leímos una vez una leyenda sobre atar dos aves, ¿recuerdas lo que ocurre?
Perdida aun sin recordar, digo sí, porque deseo que prosiga, pero me conoce tanto que sigue el relato.
Las aves no son capaces de volar, mientras que solas vuelan muy alto.-dijo ante que impulsivamente yo le interrumpiera.
Recuerdo muy bien. Pero entre nosotras no hay egoísmo, no veo donde está el problema de estar juntas.- dije alegre y triste ya que sentí que ella no disfrutaba de mi compañía, y en eso conociéndome muy bien, me explicó el porque había recordado tal cosa.
Si la muerte nos separa, deseo cariño que me encuentres, sino tendrás que estar con alguien más. Bien sabes tú que si nos separamos eso significa que en cada alma del mundo hay una parte nuestra, que nos une de un todo del que la vida comenzó. Somos una ramita de este inmenso árbol o un capilar del sistema circulatorio. Todos unidos un ser inicial, al que debes querer y compartir como hemos hecho. Caminar, volar, nadar y luchar hacia un mismo lado, hacia un mismo fin, así serás capaz de emerger al igual que tu acompañante. De lo contrario uno acabará con el otro por reclamar su libertad y seguir hacia donde quiere sin ver más y hacerlo sea como sea, se atacarán uno al otro eternamente o el que ceda morirá. Sabes a que me refiero, no quiero explicarlo. – Dijo decayendo.
Comprendí lo que decía, en nuestra vida siempre triunfamos porque una apoyaba a la otra, el egoísmo no existió, la libertad en cierta forma existía pero el amor nos unía. Y emocionada comencé a llorar de lo exitosa que había sido mi vida junto a ella, deseando que en el mundo hubiera más almas como las nuestras que tan armoniosamente convivían y reinaban hasta el final... Un final que olía a eternidad. 

No hay comentarios:
Publicar un comentario